En este blog, aprenderás a respirar de manera eficiente y más rápido. Si no aprendes a respirar correctamente mientras nadas, no mejorarás ninguna otra parte de tu natación.

La mayoría de las personas piensan que todo se trata del movimiento de la cabeza, pero no es así. Hay al menos 4 habilidades que necesitas conocer antes de poder respirar de manera eficiente y más rápida.

Habilidad No.1 – Ritmo 

La primera habilidad es aprender el ritmo de la respiración. Esto es lo que la mayoría de las personas que comienzan a nadar o que tienen miedo al meter la cabeza al agua hacen mal, y les causa pánico o sensación de angustia.

En cada brazada, debes tomar una respiración rápida y mantenerla.

 

 

Comencemos con el estilo libre/crol. Algunas personas enseñan a soltar el aire lentamente a través de los pulmones antes de la siguiente respiración. No me gusta ese método por dos razones; 

Intenta esto: toma una respiración rápida y luego comienza a exhalar lentamente durante el mayor tiempo posible. Si no logras aguantar al menos diez segundos con calma, no durarás dos o tres segundos exhalando lentamente mientras nadas.

Así que veamos qué sucede:

Exhalar lentamente es una habilidad que puede ser beneficiosa para los cantantes, pero no es ideal para los nadadores principiantes. En su lugar, los nadadores principiantes deben enfocarse en un patrón de respiración específico que apoye su movimiento en el agua. 

 

 

Así es como funciona:


Comienza exhalando una pequeña cantidad de aire por la nariz y luego cambia a exhalar por la boca. (Esto ayuda a expulsar cualquier agua que pueda entrar en tu nariz y te prepara para la siguiente respiración). Después de eso, toma una respiración rápida y profunda por la boca y mantenla hasta que sea el momento de exhalar nuevamente. Intenta practicar respirando cada tres brazadas.

Este ciclo de respiración se alinea con tus brazadas, permitiéndote mantener un ritmo constante en el agua.

Al principio, esto podría hacerte sentir un poco mareado si lo practicas fuera del agua. Para evitarlo, intenta contener la respiración unos segundos más antes de tomar respiraciones rápidas mientras practicas. Una vez que te sientas cómodo con este patrón, te ayudará a nadar de manera más eficiente. 

Habilidad No.2 – Tempo

Ahora que has dominado la habilidad de respiraciones rápidas, la segunda habilidad que debes perfeccionar es el tiempo. Aquí es donde comenzar a exhalar por la nariz se vuelve importante.

Cuando giras la cabeza para respirar, inevitablemente entra un poco de agua en tu nariz, y esta puede llegar más profundo si no exhalas un poco por la nariz primero. Una vez que despejas el agua, exhala por la boca mientras giras la cabeza. Luego, en cuanto sientas que estás exhalando fuera del agua, toma esa respiración rápida y vuelve a bajar la cabeza.

 

 

Habilidad No.3 – Equilibrio Horizontal

El equilibrio de tu cuerpo es clave; para respirar correctamente, tu cuerpo debe estar en posición horizontal y muy cerca de la superficie del agua.

La segunda razón por la que no me gusta enseñar a exhalar lentamente por la nariz es que esto cambia tu flotabilidad y hace que te hundas.

Como sabes, las burbujas flotan, y si tus pulmones están llenos, tú también flotarás. Sin embargo, la parte inferior de tu cuerpo no tiene pulmones con aire, por lo que naturalmente tenderá a hundirse. Para corregir esto, no necesitas fuerza ni esfuerzo; necesitas equilibrio.

 

 

Desarrollar el equilibrio lleva tiempo, pero podemos acortar ese proceso con los siguientes ejercicios:

  1. Agarra la pared y patea rápido: Siente cómo tus caderas se elevan. Eso es bueno, pero no necesitas patear tan rápido para que tus piernas se mantengan arriba. Poco a poco, empieza a reducir la velocidad de la patada, pero trata de mantener las caderas elevadas. Es posible que sientas que estás tirando de tu cuerpo superior hacia abajo con las manos, ¡y eso es positivo!

  2. Patea en posición de superhéroe: Mientras te deslizas, empuja tu pecho hacia abajo y levanta las caderas. También puedes hacer esto boca arriba.

  3. Patea de lado con un brazo abajo: Mantén el equilibrio y la alineación mientras flotas lateralmente.

Estos ejercicios te ayudarán a mejorar tu flotabilidad y a encontrar el equilibrio adecuado para respirar sin esfuerzo en el agua.

 

 

Habilidad No.4 – Rotación 

Ahora puedes enfocarte en la última habilidad: la rotación.

Si observas con atención, los nadadores avanzados no giran demasiado la cabeza para respirar. En su lugar, rotan todo el cuerpo o al menos la parte superior, lo que coloca la cabeza en una posición mucho más natural para tomar esa respiración rápida.

Así que, mientras pateas de lado, saca la cabeza solo un poco, manteniendo una oreja en contacto con el agua, y toma una respiración rápida. Esto te ayudará a respirar de manera más eficiente sin perder velocidad ni estabilidad en el agua.

 

 

La repetición de estos ejercicios es clave, ya que, de forma natural, tendemos a volver a hundir las piernas y a desordenar nuestro patrón de respiración. Practicar constantemente te ayudará a consolidar estas habilidades y a mejorar tu eficiencia en el agua.

Incluso los mejores nadadores del mundo siguen practicando ejercicios de equilibrio y técnicas de respiración con frecuencia. 

Prueba estos tips, y cuéntanos que te parecieron. 

¡Gracias!