Respiración Correcta – Nada con Fluidez

 

Intenté nadar con dos técnicas de respiración diferentes, y las diferencias fueron enormes. Con una técnica, me sentí pesado y desesperado; con la otra, me sentí ligero y tranquilo.

Respirar correctamente es el principal obstáculo para lograr un nado fluido. Desde afuera, nadar parece simple; un principiante observa a un nadador y piensa: “Puedo mover los brazos y las piernas así.”

Cuando el principiante entra al agua e intenta nadar, descubre dos cosas: al intentar elevar las piernas, la respiración se vuelve más incómoda, y el nivel de incomodidad aumenta.

 

 

En lugar de buscar una mejor manera de respirar, el principiante se concentra más en las piernas y los brazos. Esto es un gran error.

La respiración es algo en lo que normalmente no pensamos. Creemos erróneamente que es una función corporal automática con la que no deberíamos interferir.

 

La Importancia del CO₂

Aaron dijo que odiaba nadar hasta que descubrió la técnica correcta de respiración.

Lo que generalmente aprendemos en la escuela es que inhalamos oxígeno y exhalamos dióxido de carbono (CO₂). Esta explicación es demasiado simple si queremos entender cómo nadar con fluidez, con esta idea simplificada, asumimos que el CO₂ es solo un producto de desecho y que es malo.

Si bien un exceso de dióxido de carbono es perjudicial, tener muy poco también es malo para ti. ¿Pero por qué te cuento todo esto? Porque cuando nadas, necesitas mantener un nivel saludable de oxígeno y dióxido de carbono en tu cuerpo.

Suena extraño, pero el CO₂ es un catalizador para la entrega de oxígeno a tus músculos y cerebro.

 

 

Entonces debes tomar en cuenta que; respirar demasiado aumentará el estrés, reducirá el oxígeno en tus músculos y cerebro, y dificultará nadar con fluidez.

Respirar muy poco también disminuye los niveles de oxígeno, y la acumulación de CO₂ genera estrés si no estás acostumbrado.

 

3 Pasos Fundamentales para Respirar Correctamente

Lo primero que Aaron le preguntó a Dennise fue si tenía problemas cardíacos o si estaba embarazada. Cuando ella respondió que no, le pidió que hiciera burbujas bajo el agua. En este caso, significa respirar por la nariz en todo momento y exhalar lentamente bajo el agua.

Este no es el método exacto para respirar mientras se nada con fluidez, pero ayuda a preparar la mente para un estado de relajación dinámica y un mayor flujo sanguíneo. Ahora que Dennise está tranquila, Aaron le enseña los 3 pasos fundamentales de la respiración para nadar con mayor eficacia.

 

 

Paso 1: Mantén al Menos un 60% de Aire en los Pulmones

La mayoría de nosotros nunca inhalamos o exhalamos cerca del 100% de nuestra capacidad pulmonar. Muchos ni siquiera tienen la fuerza para hacerlo.

Respirar requiere fuerza. Se necesita fuerza del músculo respiratorio principal, el diafragma, y de los músculos respiratorios auxiliares, incluyendo el pectoral menor y algunos músculos del core, entre otros.

Para nadar, lo ideal es poder respirar al 100% de tu capacidad y hacerlo rápidamente.

 

 

Cuando inhalas, el diafragma se contrae y empuja hacia abajo los órganos de la cavidad abdominal, lo que crea más espacio para los pulmones. La diferencia de presión hace que el aire entre.

Cuando los pulmones están llenos de aire, es más fácil flotar y nadar.

La contracción del diafragma también crea presión en la cavidad abdominal, lo que ayuda a bombear sangre al corazón y a generar un core más estable. Esto es muy útil durante el ejercicio.

Así que inhala, y llevarás sangre al corazón, tendrás un core más estable y flotarás mejor. Por eso es importante respirar completamente y nunca exhalar demasiado mientras nadas.

 

 

Paso 2: Exhala Rápidamente Antes de que tu Cabeza Salga del Agua

Aquí surge un gran debate entre entrenadores y nadadores. Algunos creen que siempre se debe exhalar cuando la cabeza está en el agua, argumentando que los nadadores olímpicos lo hacen.

No me gusta enseñar esto por dos razones: no todos los nadadores olímpicos lo hacen, y ellos tienen un control casi perfecto de la respiración mientras nadan, pudiendo exhalar solo alrededor del 3% de su aire.

Gary Hall dice que esto les da flotabilidad y reduce la fricción con el agua. Pero los principiantes no tienen ese nivel de control es probable que exhalen demasiado, se hundan y se queden sin aire.

 

 

Cuando nades, debes exhalar aproximadamente el 30% de tu aire en un momento muy específico. El resto del tiempo, te recomiendo contener la respiración.

La exhalación debe ocurrir cuando la cabeza gira para respirar. Debe ser rápida. Quieres pasar el menor tiempo posible con la cabeza fuera del agua, ya que si pasas demasiado tiempo fuera, tus caderas y piernas se hundirán.

La inhalación debe ocurrir cuando la boca y la nariz estén justo fuera del agua y listas para tomar aire.

 

 

No debes perder tiempo exhalando cuando tu rostro está fuera del agua. Para acostumbrarte a hacer esto, puedes hacer brincos desde el fondo de la piscina y justo antes de que la cabeza salga del agua, necesitas exhalar rápidamente. Practica eso durante 5 minutos. 

Paso 3: Inhala Rápidamente

Lo complicado aquí es que la cabeza debe estar cerca de la superficie del agua. Para lograr esto, necesitas rotar tu cuerpo/hombros. Si hay poca rotación, el cuello se sentirá tenso; si hay demasiada rotación, perderás el equilibrio.

 

 

Para practicar, intenta respirar mientras te sujetas de la pared. Espera entre 1.5 y 4 segundos entre cada respiración; esto es como respirar cada 2 a 5 brazadas. Ahora que conoces el ritmo y la cantidad de respiración, te será más fácil intentar nadar con fluidez y con menos esfuerzo.

¿Recuerdas lo que dije al principio, que probé diferentes métodos de respiración? En uno de esos métodos, exhalé la mayor parte del aire en mis pulmones e intenté nadar. Me sentí como un principiante tratando de levantar mis caderas y piernas. Mis patadas de delfín bajo el agua se volvieron mucho más difíciles. Me cansé de inmediato y no pude nadar con fluidez.

Por cierto, no olvides compartir este conocimiento con otros…

!Gracias!